Fondo azul
Icono de una persona confundida delante de una librería enorme

AEN

Autismoaren espektroko trastornoak

Somos miembros asociados de AETAPI y colaboramos con la asociación Aspertxu. Disponemos de formación en el método ESDM (DEVNVER de atención temprana), PECS (comunicador), metodología TEACH, entre otras.

Eska iezaguzu doako hitzordu bat.
Incluxive » Zerbitzuak » AEN
Una terapeuta con un niño delante de la pizarra

En Zubikoa acompañamos a niños, niñas y adolescentes con Trastorno del Espectro Autista (TEA) y a sus familias desde un enfoque clínico y educativo, con una intervención adaptada a cada perfil y momento evolutivo. Nuestro objetivo es mejorar la participación en la vida diaria (familia, escuela y entorno social), reduciendo el malestar y potenciando habilidades funcionales: comunicación, relación, flexibilidad y autonomía.

 

 

¿Qué es el TEA y cómo puede manifestarse?

El TEA es una condición del neurodesarrollo que puede afectar, en distinto grado, a:

 

  • la comunicación (verbal y no verbal),

  • la interacción social (juego compartido, reciprocidad, comprensión social),

  • los intereses y conductas (rigidez, necesidad de predictibilidad, hipersensibilidades sensoriales).

 

 

Señales frecuentes según la edad

Sin hacer listas “de manual” ni alarmismo, algunas señales que suelen llevar a consultar:

En primera infancia

 

  • menor intención comunicativa (señalar, mostrar, pedir ayuda)

  • dificultades en juego simbólico y juego compartido.

  • patrones repetitivos o gran resistencia a cambios.

  • respuestas sensoriales intensas (ruidos, texturas, alimentación)

 

En edad escolar

 

  • dificultades en habilidades sociales (leer normas implícitas, conversaciones)

  • ansiedad ante cambios, rigidez cognitiva, “bloqueos”.

  • intereses muy intensos y absorbentes.

  • problemas de regulación emocional.

 

En adolescencia

 

  • cansancio social y aumento de ansiedad.

  • conflictos de identidad, autoestima y pertenencia.

  • necesidad de herramientas para relaciones, límites y autocuidado.

Cómo trabajamos

 

1) Evaluación y orientación clínica

 

Cuando la familia lo necesita, realizamos una valoración para entender el perfil:

 

  • entrevista con familia y, si procede, con el propio menor

  • observación clínica y análisis funcional de conductas

  • coordinación con colegio y otros profesionales (con consentimiento)

  • devolución de resultados con un plan de intervención realista y priorizado

 

 

2) Intervención individualizada

Diseñamos objetivos concretos y medibles en áreas como:

  • comunicación (petición, conversación, pragmática, comprensión).

  • habilidades sociales (juego, turnos, resolución de conflictos, amistad).

  • flexibilidad cognitiva y tolerancia a la incertidumbre.

  • regulación emocional (anticipación, identificación emocional, herramientas).

  • autonomía (rutinas, autocuidado, organización, habilidades de vida diaria).

 

 

3) Trabajo con familia

La intervención funciona mejor cuando la familia tiene recursos:

 

  • psicoeducación y acompañamiento en el día a día

  • estrategias para rutinas, límites, anticipación y manejo de crisis

  • apoyo en coordinación con escuela y otros entornos

 

 

4) Coordinación con el centro escolar

Con frecuencia, una parte del éxito está en ajustar el entorno:

 

  • adaptación de apoyos visuales y estructura

  • pautas para patio, comedor, cambios de actividad, excursiones

  • alineación de objetivos entre casa–escuela–terapia

 

 

Metodologías y herramientas que utilizamos

Seleccionamos herramientas según edad, perfil y objetivos (no al revés):

 

  • ESDM (Early Start Denver Model): intervención temprana para edades pequeñas (habitualmente entre 12 y 48 meses), integrando principios del desarrollo y aprendizaje en actividades de juego y relación. 

  • TEACCH (enseñanza estructurada): organización del espacio, el tiempo y la tarea para favorecer comprensión, previsibilidad y autonomía. 

  • PECS y otros sistemas de comunicación aumentativa/alternativa (CAA): cuando el lenguaje verbal no es suficiente o necesita apoyo, priorizando la comunicación funcional.

Además, trabajamos aspectos clave que a veces quedan “tapados” por el foco en el autismo:

  • ansiedad, estado de ánimo, autoestima

  • TDAH, dificultades de aprendizaje o regulación (si aparecen)

  • alteraciones del sueño, alimentación o conducta (desde enfoque clínico y coordinado)

 

 

¿Para quién es este servicio?

  • Familias que sospechan TEA y quieren orientación profesional.

  • Niños/as con diagnóstico que necesitan intervención continuada.

  • Adolescentes que buscan herramientas para relaciones, emociones y autonomía.

  • Familias y centros que necesitan coordinación y un plan común.

 

 

Primera entrevista: cómo empezamos

En la primera sesión recogemos información, objetivos y contexto (casa, escuela, historia evolutiva). A partir de ahí proponemos una hoja de ruta con:

 

  • prioridades (qué abordar primero)

  • frecuencia orientativa

  • indicadores de progreso

  • qué puede hacer la familia entre sesiones